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El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, señaló en la jornada socialista ‘La Ciudad del Bienestar’ celebrada en Burgos que la austeridad, las reformas y la cohesión social son claves en las que trabaja el gobierno socialista para adelantar la salida a la crisis
Rubalcaba recalcó, en este sentido, la importancia de las ayudas sociales, la subida de las pensiones, el mantenimiento de las becas y la aplicación de la Ley de Dependencia como medidas necesarias para alejarse de la crisis.
El ministro se mostró confiado en que “pronto” España saldrá de la crisis y apostó por fomentar la cohesión social del país y valorar la formación de los más jóvenes. “Nada será igual después de esta crisis, nuestro modelo de crecimiento tampoco”, reconoció.
Asimismo, destacó que la Reforma Laboral ayudará a reducir la precariedad laboral en el mercado de trabajo y la inestabilidad laboral. Asimismo, anunció que la reforma de las pensiones es “obligada” para garantizar las prestaciones de las personas que ahora tienen 40 años.
Rubalcaba recriminó el papel de Mariano Rajoy en la oposición a quien acusó de “estar esperando que la crisis le lleve en volandas a la Moncloa”. Rubalcaba señaló que Mariano Rajoy “utiliza” la crisis en su propio beneficio, porque “no le viene bien que se acabe si quiere ganar las próximas elecciones".
Por su parte, el secretario autonómico socialista, Óscar López, aseguró durante su intervención que “en Castilla y León, la Comunidad de los municipios, los alcaldes no tienen capacidad de decisión porque las subvenciones de la Junta a los ayuntamientos son pocas, están condicionadas y se reparten con criterios partidistas”.
En su intervención, López reprochó al Gobierno Herrera el abandono a los ayuntamientos y puso de manifiesto que la primera vez en la historia de Castilla y León que se han repartido fondos a los municipios en función del número de habitantes y no de criterios políticos se produjo el año pasado debido a la propuesta del PSOE para el reparto de los fondos del Plan de Convergencia, lo que permitió la creación de 6.000 puestos de trabajo.
El líder socialista también exigió en Burgos al presidente de la Comunidad, Juan Vicente Herrera, que se siente con los miembros de su partido para pactar el Plan de Convergencia y mostró su disponibilidad para sentarse con el presidente Herrera “mañana mismo”.
Tras recordar la propuesta socialista de invertir los fondos del Plan de Convergencia de 2010 a la Sanidad, López calificó de "traición" a la ciudadanía por parte del PP la construcción del hospital privado de Burgos y el abandono sanitario que padece la provincia burgalesa. “Burgos es el único lugar donde se está construyendo un hospital privado que además son incapaces de acabar” afirmó.
También en Burgos, el secretario general de los socialistas de Castilla y León se comprometió a trabajar “codo con codo para minimizar el impacto de los recortes de infraestructuras en la provincia” y anunció que está dispuesto a dar explicaciones a los ciudadanos, pero no al PP. “Si alguien tiene que estar callado en infraestructuras es el PP”, dijo López, quien recordó que el Gobierno que dirige José Luis Rodríguez Zapatero ha ejecutado 1.700 millones de euros en obra pública en nuestra Comunidad “y eso no lo hizo ni de lejos el Gobierno de José María Aznar”.
Por su parte, el secretario general de los socialistas burgaleses, José María Jiménez, retó al PP a celebrar un debate centrado en infraestructuras. “En esta materia no nos va a dar ninguna elección”, sentenció Jiménez que adelantó que su formación seguirá trabajado “por las infraestructuras de Burgos”.
“El presidente del PP y el de la Diputación no se hablan y constantemente se hacen el uno al otro la cama”, relató e insistió en que lo que “sí es una traición es que Aparicio esté pidiendo a Génova que para repetir aquí de alcalde se le garantice ser eurodiputado o un puesto en una empresa pública”.
En esta jornada intervinieron, además de representantes del PSOE de Burgos, Antonio Hernando, Jesús Caldera, Octavio Granado, la alcaldesa de la localidad cántabra de Torrelavega, Blanca Rosa Gómez y la concejala del Ayuntamiento de Barcelona, Montse Ballarín.