Index >> Actualidad >> Noticias >> Noticia
El PSOE defiende una Diputación útil y al servicio de los municipios, y no una como la burgalesa que "reparte subvenciones a golpe de guerra interna"
El secretario general del PSOE de Burgos, José María Jiménez, asegura sentirse “sorprendido por la doble vara de medir” de los ‘populares’ de Burgos, puesto que fue el presidente de Nuevas Generaciones, Nacho Uriarte, el que realizó unas declaraciones cuestionando existencia de las diputaciones. En ese momento le acompañaba un César Rico que nada añadió a estas manifestaciones y que ahora arremete contra los socialistas.
Jiménez manifestó, en rueda de prensa, apoyar las declaraciones del vicesecretario general del PSOE, José Blanco, en las que cuestionaba si en la actual situación merecía la pena mantener las diputaciones tal y como funcionan hoy en día. Opinión, además, avalada por el secretario autonómico de los socialistas, Óscar López. “Y yo me subo al carro -sentenció el líder de los socialistas burgaleses-, la actual Diputación Provincial de Burgos es totalmente inútil, no resuelve ningún problema y sí genera costes”.
En esa misma línea, Jiménez no concibe cómo Vigara es capaz de decir que la nueva Ley de Régimen Local debe fijar qué se quiere de las diputaciones “como si él no llevara 20 años presidiendo la burgalesa”. “Además ese comentario pone de manifiesto lo poco que sabe de estas instituciones y que no tiene modelo de futuro”, añadió.
“De cada 100 euros que la Diputación gasta, sólo 13 corresponden inversiones reales. Esto nos debe hacer pensar si las diputaciones son eficientes o no. El modelo de Burgos es obsoleto, antiguo, se basa en el reparto de subvenciones sin ningún criterio objetivo. Nadie iba a echar de menos a una institución que funciona así”, denunció.
“Las diputaciones deben ser otra cosa, su finalidad es apoyar subsidiariamente el cumplimiento de las competencias de los ayuntamientos. La Diputación debería tener mecanismos para que los ayuntamientos más pequeños cumplan sus competencias y cubrir sus deficiencias por la falta de recursos humanos y tecnológicos”, arguyó Jiménez, que añadió -a modo de ejemplo- el hecho de que esta institución no tenga unos 14 arquitectos en lugar de contratar a gabinetes externos para la elaboración de informes, “lo que supone un coste enorme”.
¿Y tú de quién eres?
José María Jiménez fue contundente a la hora de describir qué hay realmente detrás del reparto de las cuantías económicas. Así, expuso dos llamativos ejemplos. El primero está relacionado con una subvención de instalaciones deportivas. “En el grupo de ayuntamientos más grandes hay una pugna porque Salas de los Infantes y Roa han pedido dinero y, tal como están establecidas las bases, ese casi millón y medio de euros se lo llevaría íntegramente uno de los dos. Pues bien, los partidarios de Marín están peleando para que se lo lleve uno, y los de Vigara para que se los lleve el otro, lo que les ha llevado a suspender la adjudicación de esta subvención, y de esta manera poder estudiar cómo resuelven este entuerto interno”, relato Jiménez.
Como muestra, otro botón. Así, desveló que hasta hace dos días la final del trofeo de la Diputación se iba a celebrar en Fuentespina hasta que el presidente ha decidido que no podía tener lugar en un municipio gobernando por un Ayuntamiento socialista y que se hará en Lerma, aun siendo ribereños tres de los cuatro equipos finalistas.
“El único interés es quién preside la Diputación de Burgos. Quiero denunciar la paralización total por las peleas internas que el PP mantiene desde hace tres años. De hecho, los diputados provinciales afines a Marín -que se hubiera convertido en presidente si se hubiera cumplido un pacto interno- no convocan comisiones porque no quieren hacerle el trabajo al presidente de la Diputación, mientras que éste no les permite realizar nada de manera individual sino que lo controla todo por no fiarse de nadie”, denunció el socialista.
La apuesta del PSOE, recordó, es la de una diputación útil para los ayuntamientos, que haga inversiones comarcales y supramunicipales, “y no un modelo que sólo reparte subvenciones a golpe de guerra interna donde sólo preocupa quién será el próximo presidente”.
A vueltas con Campos de Muñó
Lo que se está produciendo con el problema de abastecimiento de agua a Campos de Muñó, a juicio del socialista burgalés, es una “tomadura de pelo hacia la macomunidad puesto que a sus componentes el Ayuntamiento capitalino les ha enviado un convenio en el que no pide contraprestaciones -lo que alimenta sus expectativas- mientras que el convenio que envía a la Confederación sí se vuelve, otra vez, a exigir contraprestaciones al citado organismo, porque saben que eso es lo que bloquea la actual situación”.